domingo, 23 de noviembre de 2014

Osteomielitis

OSTEOMIELITIS

Corresponde a la infección crónica del hueso. Es, generalmente, secuela de una osteomielitis aguda o secuela de una osteomielitis provocada por vía directa (fracturas expuestas, cirugía ósea infectada).
Osteomielitis agudas de baja virulencia que pasan inadvertidas, en que la consulta ha sido tardía y la resolución del proceso ha sido espontáneo o el tratamiento ha sido tardío o inadecuado, pueden derivar en osteomielitis crónica.
Hay factores que pueden reagudizar la osteomielitis crónica: traumatismos directos, contusiones, fracturas, cirugía ósea local; mal estado nutritivo, alcoholismo, enfermedades anergizantes, diabetes, frío y humedad persistentes. Otras veces el cuadro se reagudiza sin causa aparente.

Cuadro clínico

Habitualmente, la historia clínica revela antecedentes de una osteomielitis aguda ocurrida hace años, con un segmento de piel atrófica pigmentada, mal vascularizada, adherida al hueso, frágil, que se ulcera con facilidad, hecho que hay que tener muy presente cuando se precisa intervención quirúrgica.

Los factores conocidos como posibles reagudizadores de una osteomielitis crónica son:
  • Traumatismos directos.
  • Mal estado nutritivo crónico.
  • Frío y humedad persistente.
  • Alcoholismo- diabetes.
  • Tratamiento inmuno-depresores.


Síntomas

Mientras el proceso permanece inactivo, es asintomático. La reactividad se manifiesta por:
  • Dolor focal, espontáneo y provocado.
  • Edema.
  • Aumento de la temperatura local.
  • Rubicundez de la piel de la zona.
Los síntomas varía en intensidad y rapidez en su evolución, de acuerdo a la magnitud del proceso en desarrollo, virulencia y agresividad del germen, estado inmunitario, etc. Si el proceso sigue evolucionando se tiene:
  • Signos claros de una celulitis.
  • Absceso subcutáneo.
  • Fistulización y vaciamiento de contenido purulento.
Se agrega fiebre, malestar general, adinamia, leucocitosis, sedimentación elevada. 


Examen radiológico

Hay evidentes alteraciones del hueso, como tejido y como órgano, que se manifiestan por zonas necróticas densas, zonas osteolíticas de extensión variable, engrosamiento del diámetro del hueso, engrosamiento de las corticales, reacción perióstica o hiperplástica, cavidades intra-óseas (abscesos), segmentos óseos aislados (secuestros) y deformaciones de la forma del hueso.


Tratamiento

Depende del estadio de la enfermedad y del control que pueda hacerse sobre el factor etiológico que la produjo. Generalmente se recomienda iniciar con las penicilinas (siempre y cuando el paciente no sea alérgico). En caso que el tratamiento con antimicrobianos no sea suficiente se recomienda tratamiento quirúrgico (incisión y drenaje, extracción del diente causal, secuestrectomía). El protocolo utilizado para el tratamiento de este caso particular, fue el uso de antibióticos juntamente con una terapia de intervención quirúrgica. Los antibióticos de elección fueron amoxicilina y clindamicina, debido a sus efectos de amplio espectro, a sus acciones efectivas sobre los tejidos óseos y la no aparición de recidivas.

Obesidad


Obesidad


Se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza para identificar la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).
La definición de la OMS es la siguiente:
  • Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.
El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. 

Clasificación


    
    La OMS ha propuesto una clasificación del grado de obesidad utilizando el índice ponderal como criterio:
  • Normopeso: IMC 18,5 - 24,9 Kg/m2
  • Sobrepeso: IMC 25 -29 Kg/m2:
    • Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
    • Obesidad grado II con IMC 35-39,9 Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
    • Obesidad grado III con IMC >= 40 Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
  • Obesidad de tipo IV con IMC >50
Tipos de obesidad
  • Obesidad androide o central o abdominal (en forma de manzana): el exceso de grasa se localiza preferentemente en la cara, el tórax y el abdomen. Se asocia a un mayor riesgo de dislipemia, diabetes, enfermedad cardiovascular y de mortalidad en general.
  • Obesidad ginoide o periférica (en forma de pera): la grasa se acumula básicamente en la cadera y en los muslos. Este tipo de distribución se relaciona principalmente con problemas de retorno venoso en las extremidades inferiores (varices) y con artrosis de rodilla (genoartrosis).
  • Obesidad de distribución homogénea: es aquella en la que el exceso de grasa no predomina en ninguna zona del cuerpo. 
    Para saber ante que tipo de obesidad nos encontramos tenemos que dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de la cadera. En la mujer, cuando es superior a 0,9 y en el varón cuando es superior a 1, se considera obesidad de tipo androide.

    Clasificación de la obesidad
  • Hiperplástica: Se caracteriza por al aumento del número de células adiposas.
  • Hipertrófica: Aumento del volumen de los adipocitos. 
  • Primaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad primaria representa un desequilibrio entre la ingestión de alimentos y el gasto energético.
  • Secundaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad secundaria se deriva como consecuencia de determinadas enfermedades que provocan un aumento de la grasa corporal

Causas

La causa fundamental de la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido:
  • un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, y
  • un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.
A menudo los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; agricultura; transporte; planeamiento urbano; medio ambiente; procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y educación.

Consecuencias

  • las enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular)
  • la diabetes
  • los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante).

Bulimia









Bulimia







Es una enfermedad en la cual una persona tiene episodios regulares de comer en exceso (atracones) y siente una pérdida de control. La persona utiliza luego diversas formas, tales como vomitar o consumir laxantes (purgarse), para evitar el aumento de peso.

  • - Causas
Muchas más mujeres que hombres padecen de bulimia y el trastorno es más común en niñas adolescentes y mujeres jóvenes. La persona generalmente sabe que su patrón de alimentación es anormal y puede experimentar miedo o culpa con los episodios de ingestión excesiva de alimento y purgas.

Se desconoce la causa exacta de la bulimia, pero los factores genéticos, psicológicos, traumáticos, familiares, sociales o culturales pueden jugar un papel. La bulimia probablemente se debe a más de un factor.

  • Sintomas
En la bulimia, pueden presentarse episodios de ingestión excesiva de alimentos con una frecuencia de varias veces al día durante muchos meses. La persona a menudo come grandes cantidades de alimentos ricos en calorías, por lo regular en secreto. Durante estos episodios, la persona siente una falta de control sobre su alimentación.

Estos episodios de ingestión excesiva de alimentos llevan al autorrechazo, lo cual provoca las purgas para evitar el aumento de peso. La purga puede incluir:

Provocarse el vómito.

Ejercicio excesivo.
Uso de laxantes, enemas o diuréticos.
La purga a menudo produce una sensación de alivio.

Las personas bulímicas con frecuencia están en un peso normal, pero pueden verse a sí mismas con sobrepeso. Debido a que el peso a menudo es normal, es posible que los demás no noten este trastorno alimentario.


  • Los síntomas que otras personas pueden ver abarcan:

Ejercicio compulsivo.
Consumir repentinamente grandes cantidades de alimentos o comprar grandes cantidades de alimentos que desaparecen de inmediato.
Ir al baño de manera regular inmediatamente después de las comidas.
Botar empaques de laxantes, pastillas para adelgazar, eméticos (fármacos que causan el vómito) o diuréticos.
Pruebas y examenes
Un examen de los dientes puede mostrar caries dental o infecciones en las encías (como gingivitis). El esmalte de los dientes puede estar erosionado o picado por la excesiva exposición al ácido del vómito.


  • Un examen físico también puede mostrar:

Vasos sanguíneos rotos en los ojos (por el esfuerzo al vomitar).
Boca seca.
Apariencia similar a una bolsa en las mejillas.
Salpullidos y granos.
Pequeñas cortaduras y callosidades a través de las puntas de las articulaciones de los dedos debido al vómito autoinducido.
Los exámenes de sangre pueden mostrar un desequilibrio electrolítico (como hipocaliemia) o deshidratación.




  • Tratamiento
Las personas bulímicas rara vez necesitan ser hospitalizadas, a menos que:

Tengan anorexia.
Presenten depresión mayor.
Necesiten fármacos para ayudarles a suspender las purgas.
Con mucha frecuencia, se utiliza un método por pasos para los pacientes con bulimia. El tratamiento depende de la gravedad de la bulimia y de la respuesta de la persona a los tratamientos.

Es probable que sea necesario ensayar muchas terapias para superar este difícil trastorno.
Es común que la bulimia reaparezca (recaída) y esto no es una causa para desesperarse.
El proceso es doloroso y usted y su familia necesitarán hacer un gran esfuerzo.

Anorexia


Anorexia



Trastorno alimenticio que ocasiona que las personas pierdan más peso de lo que se considera saludable para su edad y estatura.

Las personas con anorexia tienen un miedo intenso a aumentar de peso, tambien cuando están con peso insuficiente. Posiblemente hacen dietas y/o ejercicio en forma excesiva o que utilicen otros métodos para bajar de peso.

 Causas

No se saben las causas exactas de la anorexia nerviosa. Hay varios factores que probablemente estén involucrados, los genes y las hormonas pueden estar asociados. Las actitudes sociales que promueven tipos de cuerpos muy delgados también pueden ser una de las causas.


 Los factores de riesgo para la anorexia abarcan:


Estar preocupado constantemente sobre su peso y figura
Tener un concepto negativo de sí mismo
Tener problemas alimenticios durante la lactancia o la infancia
Ideas culturales o sociales respecto de la salud y la belleza
La anorexia principalmente comienza durante los años de adolescencia o al comenzar la edad adulta y más común en mujeres también se puede dar en hombres.

Síntomas

Una persona con anorexia por lo general:

Tiene un miedo intenso de aumentar de peso o engordar, incluso cuando su peso es adecuado.
Se niega a mantener el peso adecuado para su edad y estatura
Tiene una imagen corporal que está muy distorsionada, está muy concentrada en el peso corporal o la figura y se niega a admitir el peligro de la pérdida de peso.
Las personas con anorexia pueden limitar mucho la cantidad de alimento que come.

Otros comportamientos abarcan:
Cortar el alimento en pedazos pequeños o moverlos alrededor del plato en lugar de comérselos.
Hacer ejercicio a toda hora.
Ir al baño inmediatamente después de las comidas.
Negarse a comer con otras personas.
Usar diuréticos, laxantes o pastillas para adelgazar.
Otros síntomas de anorexia pueden ser:

Piel amarillenta o manchada que está reseca
Pensamiento confuso o lento, junto con mala memoria o capacidad de discernimiento
Depresión
Boca seca
Pérdida de la fortaleza ósea
Atrofia muscular y pérdida de grasa corporal


Pruebas y examenes

Se deben hacer exámenes para ayudar a determinar la causa de la pérdida de peso o ver qué daño ha causado. Muchos de estos exámenes se repetirán con el tiempo para vigilar a la persona.

Estos exámenes pueden abarcar:

Albúmina
Pruebas de densidad ósea para buscar huesos delgados (osteoporosis)
Conteo sanguíneo completo
Electrocardiografía (ECG o EKG)
Electrólitos
Pruebas de la función renal
Pruebas de la función hepática
Proteína total
Pruebas de la función tiroidea
Análisis de orina
Tratamiento
El mayor desafío en el tratamiento de la anorexia nerviosa es ayudarle a la persona a reconocer que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufre este tipo de anorexia niega tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, ingresan al tratamiento sólo cuando su afección es grave.

Los objetivos del tratamiento son primero restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios.


Se han diseñado diferentes programas para tratar la anorexia. Algunas veces, la persona puede aumentar de peso:

Incrementando la actividad social.
Disminuyendo la cantidad de actividad física.
Usando horarios para comer.
Muchos pacientes comienzan con una estadía corta en el hospital y siguen en control con un programa de tratamiento diario.

Se puede necesitar una hospitalización más prolongada si:

La persona ha perdido mucho peso (estar por debajo del 70% de su peso corporal ideal para su edad y estatura). Para la desnutrición grave y potencialmente mortal, la persona puede requerir alimentación intravenosa o una sonda de alimentación.
La pérdida de peso continúa incluso con el tratamiento.
Se presentan complicaciones médicas, como problemas cardíacos, confusión o niveles bajos de potasio.
La persona tiene una depresión grave o piensa cometer suicidio.
Los profesionales de la salud que por lo general están involucrados en estos programas incluyen:

Enfermeras profesionales
Médicos
Asistentes médicos profesionales

Nutricionistas o dietistas
Profesionales en salud mental
El tratamiento a menudo es muy arduo y requiere un trabajo intenso por parte de los pacientes y sus familias. Es posible que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente logre vencer este trastorno.

Los pacientes pueden marginarse de los programas si tienen esperanzas poco realistas de "curarse" con la terapia sola.

Los medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a algunos pacientes anoréxicos cuando se administran como parte de un programa de tratamiento completo. Estas medicinas pueden ayudar a tratar la depresión o la ansiedad. Aunque estos fármacos pueden ayudar, no se ha demostrado que algún medicamento disminuya el deseo de bajar de peso.
Complicaciones 


Las complicaciones:


Debilitamiento óseo
Disminución en los glóbulos blancos que lleva al aumento del riesgo de infección
Niveles bajos de potasio en la sangre, lo cual puede causar ritmos cardíacos peligrosos
Deshidratación grave
Desnutrición grave
Convulsiones debido a la pérdida de líquido por la diarrea o el vómito repetitivos
Problemas de la glándula tiroides
Caries dental


Tipos de anorexia

Se diferencian dos tipos de anorexia. Independientemente del tipo de anorexia nerviosa desarrollada, diversos estudios han demostrado que estos pacientes suelen presentar patrones de depresión y ansiedad previos al desarrollo del trastorno, los cuales se mantienen o aumentan, a lo largo de la enfermedad y, en un porcentaje significativo, persisten una vez superada la anorexia, especialmente la depresión.

  • Anorexia nerviosa restrictiva

Se trata de un cuadro clínico donde los pacientes logran un bajo peso a través de dietas muy restrictivas, ayuno muy prolongado, y abundante ejercicio de intensidad elevada. Estos pacientes no recurren a atracones compulsivos y purgas posteriores.
  • Anorexia nerviosa purgativa/compulsiva
Son pacientes que recurren de forma puntual o sistemática a atracones o purgas (vómitos, laxantes, diuréticos, etc). Existe un subgrupo que no presenta atracones pero sí recurren a la purga de forma sistemática. Debido a la pérdida del control de los impulsos propio de este grupo, estos sujetos son más susceptibles de padecer una mayor variabilidad emocional, así como de sucumbir al consumo de sustancias adictivas (alcohol, tabaco, etcétera).